Durante casi doce años en Suiza, Facundo Alvanezzi pasó de jugar profesionalmente a trabajar en la formación individual de jóvenes del FC Basilea. Su vínculo con la selección suiza es directo: acompañó el desarrollo de Granit Xhaka, Breel Embolo, Noa Okafor, Cédric Itten y Eray Cömert.

La nota de La Nación recorre una manera de entender la enseñanza en la que el talento no se desperdicia y el tiempo es una inversión. Los programas formativos avanzan por etapas y prestan tanta atención al futbolista como a la persona que está creciendo.

Breel Embolo junto a Facundo Alvanezzi durante su etapa en el FC Basilea
Breel Embolo, el 9 de Suiza, a la izquierda de Alvanezzi en el Basilea · Archivo publicado por La Nación

01 / PERSONA Y POSICIÓN

VER LO QUE OTROS TODAVÍA NO VEN.

El caso de Embolo resume esa mirada. Alvanezzi defendió su potencial como delantero cuando su físico llevaba a otros técnicos a ubicarlo en el medio o en la defensa. También acompañó un proceso humano atravesado por la migración, las carencias materiales y la discriminación.

Breel Embolo jugando con la selección de Suiza
Breel Embolo, carta goleadora del equipo suizo · Lindsey Wasson / AP
Embolo y Xhaka celebran con Akanji y Rodríguez
Embolo y Xhaka celebran el pase a cuartos · Jared C. Tilton / FIFA
Granit Xhaka con la selección suiza
Xhaka, líder del plantel de Suiza · Stu Forster / Getty Images

02 / CARÁCTER Y LECTURA

UN TÉCNICO DENTRO DE LA CANCHA.

En Xhaka detectó desde temprano liderazgo, curiosidad y una percepción excepcional del campo. No se trataba solamente de calidad: preguntaba por qué, cómo, cuándo y dónde. Esa necesidad de comprender el juego terminó convirtiéndose en una de sus principales fortalezas.

Granit Xhaka durante un entrenamiento de la selección de Suiza
La selección de Suiza se entrena en el Sporting Kansas City: Granit Xhaka · Aníbal Greco / La Nación

EL ERROR NO SE ESCONDE. SE ENTRENA.

La formación como espacio para intentar sin miedo

03 / MÉTODO

DE 300 A MÁS DE 1000 CONTACTOS.

En Basilea, Alvanezzi impulsó que cada jugador tuviera una pelota y que el volumen técnico creciera de forma progresiva: primero 300 toques, después 500, 600 y 800, hasta superar los 1000 contactos por entrenamiento. El objetivo era incorporar los gestos durante años para resolver mejor en la élite.

La selección de Suiza celebra su clasificación ante Colombia
Suiza se clasificó entre los ocho mejores del Mundial 2026 · Alex Grimm / Getty Images
La selección de Suiza durante el Mundial 2026
Antes de Colombia, Suiza dejó en el camino a Argelia · Abbie Parr / AP

04 / IDENTIDAD

JUGAR PARA GANAR. ANIMARSE A JUGAR.

El perfil también recoge su defensa de la gambeta y del pase vertical frente a un fútbol condicionado por el miedo a perder. Para Alvanezzi, infraestructura y metodología son necesarias, pero deben estar al servicio de la libertad, el talento natural y la capacidad de escuchar.

Murat Yakin, entrenador de la selección de Suiza
Murat Yakin dirige Suiza desde 2021 · David Ramos / Getty Images

Artículo original de Matías Ruffet, publicado por La Nación el 11 de julio de 2026.

LEER LA NOTA ÍNTEGRAEN LA NACION ↗